BBKSOLIDARIOA2009
Solidarioa bbk

Mensaje del Presidente

Les confieso que, a medida que voy conociéndola en profundidad, la Fundación BBK Solidarioa me resulta cada vez más admirable, ya que es un proyecto que acoge tres factores que me parecen relevantes en el mundo en que vivimos: el ejercicio activo de la solidaridad que se convierte en transformación y avance social, la colaboración permanente y el diálogo real entre todos los actores que intervienen en el proyecto -depositantes, beneficiarios del crédito y BBK-, y la transparencia, tan necesaria en nuestros días, especialmente en el sistema financiero.

Supongo que no descubro nada nuevo si les digo que vivimos una crisis económica sin precedentes provocada por una crisis financiera, también sin precedentes, y que se sitúa en una escala global.

Esta crisis financiera ha puesto en evidencia varios problemas, algunos sabidos y otros no tanto o que, cuando menos, han permanecido ocultos:

  • La velocidad de transmisión, que tiene mucho que ver con la incorporación y utilización masiva de las TIC en el sistema financiero.
  • La escalabilidad de las soluciones a las demandas de los mercados financieros y también de los problemas generados por esos mismos mercados.
  • La desvinculación entre la economía financiera y la economía real, aunque esta distancia no ha impedido que los efectos de la crisis financiera se transmitan rápidamente a la economía real, especialmente en forma de falta de crédito.
  • La avaricia de gestores vinculada a un sistema retributivo que incentivaba la acumulación y aceleración del proceso.
  • El impacto de esta crisis sobre las personas más inocentes, en términos de desempleo.

Tampoco descubro nada nuevo si digo que de la salida de la crisis no sabemos ni cuándo, ni cómo, ni en cuánto. Sabemos, eso sí, que su superación va a ser diferente a la experimentada en crisis anteriores. La crisis ha provocado la apertura de un gran debate, a escala planetaria, acerca de la sostenibilidad del modelo de crecimiento que hemos desarrollado en el último siglo. Se debate, asimismo, si nuestros descendientes van a seguir teniendo acceso al mismo nivel de productos y servicios al que accedemos, si al actual ritmo de crecimiento vamos a disponer de recursos energéticos suficientes, si la carencia de recursos energéticos no nos va a conducir a nuevos modos de producción.

¿Cambiará el paradigma del crecimiento medido en términos de PIB por su medición en términos de desarrollo humano? Dicho de otro modo ¿será mas importante el cuánto se produce que el cómo se produce? ¿Se incorporarán definitivamente criterios éticos a la gestión de las unidades económicas como reclaman ya decididamente algunos líderes políticos mundiales como el Presidente de los Estados Unidos? ¿Se consolidará ese proceso que observamos en muchas de las grandes empresas transnacionales de incorporar a su estrategia las expectativas de sus trabajadores, clientes, proveedores y sociedades en las que actúan? ¿Será éste un proceso escalable hacia las unidades productivas de menor tamaño?
¿Podrán las administraciones hacer frente a los compromisos que tiene adquiridos con la ciudadanía? ¿Podrán seguir financiando los derechos a los que hemos accedido los ciudadanos? ¿Cómo va a poder desarrollar el estado su papel de factor básico de cohesión social en un momento en que la crisis económica reduce, aún más, su capacidad de maniobra en la prestación de servicios sociales y asistenciales?

Se abre un nuevo tiempo. Un nuevo tiempo caracterizado por la escasez, tanto de recursos públicos como privados. Y el reto será la gestión de los recursos cada vez más escasos sin que se abra la brecha social, buscando una mayor cohesión social. Y en ese reto un jugador de primera línea, como las cajas de ahorros, va a disponer también de menor capacidad de actuación.

Va a ser tiempo, por tanto, de buscar nuevas y más fuertes alianzas entre el sector público, el sector privado y el tercer sector. Alianzas que estén enfocadas prioritariamente al objetivo de lograr mayores grados de cohesión social, eliminando situaciones de pobreza y precariedad y generando mayores niveles de inclusión en personas con discapacidad, en situación de dependencia o de exclusión social. Y para ello, va a ser necesaria la implantación de nuevas herramientas de intervención o la utilización de herramientas ya existentes, enfocadas a incorporar tecnologías de gestión empresarial para la solución de problemas sociales como los descritos.

A esto llamamos hoy innovación social, a este punto de convergencia entre los agentes básicos en la lucha contra la pobreza y a favor del desarrollo humano sostenible:

  • El tercer sector, formado por ese conjunto de personas y entidades que se ocupan de atender las necesidades de los más desfavorecidos, que aporta toda una cultura de compromiso, participación, entrega, voluntariado y conocimiento en la gestión de las personas y en la percepción de sus intereses y necesidades.
  • Las empresas que han interiorizado la cultura de la sostenibilidad en su estrategia, vinculada a la respuesta a los intereses y expectativas de sus clientes, trabajadores, accionistas, proveedores, instituciones y entornos sociales en los que actúan.
  • Emprendedores sociales, individuales o colectivos, que han sido capaces de permeabilizar las fronteras entre la empresa de mercado y el tercer sector, desarrollando una estrategia de generación de valor social en el mismo grado que valor económico y aplicando el conocimiento acumulado en las empresas de mercado a la solución de problemas sociales. Lo que hoy se empieza a denominar ya "cuarto sector".
  • Las instituciones que dan cobertura política e impulso institucional y económico a iniciativas de innovación social tendentes a paliar el efecto de la carencia de recursos públicos para el desarrollo de políticas sociales.

Se ha demostrado históricamente que esta alianza entre distintos es fructífera y positiva desde el punto de vista de la solución de los problemas sociales. Se puede citar, entre muchos otros, el caso de Grameen Bank.

En este punto, me gustaría detenerme en un caso que considero paradigmático: las Cajas de Ahorros, empresas que nacen con un código genético que lleva incorporado el factor de innovación social, ya que desarrollan en su interior, desde su propia fundación, características atribuidas al tercer sector y a la empresa de mercado al mismo tiempo. Así, habiendo nacido hace más de un siglo con el sano objetivo común de eliminar la usura y favorecer el acceso al crédito y al ahorro de la clases más desfavorecidas, igual que el Grameen Bank, han generado un importante expertise en el mundo financiero hasta llegar a suponer la mitad del sistema en España.

Solamente la evolución de la sociedad española en el último cuarto del siglo XX, especialmente de las clases medias y bajas atendidas de modo principal por las Cajas, explica que actualmente sea difícil para el gran público su distinción de otros operadores financieros, a no ser por su Obra Social. Esta percepción olvida en buena medida, la contribución de las cajas al acceso a la vivienda, al desarrollo de las economías regionales, a la financiación de las PYMEs y de las empresas agrarias, al desarrollo de las instituciones locales, al progreso del pequeño comercio, de la cultura y del ocio, aplicando de forma eficiente y con visión social las herramientas financieras de mercado disponibles en cada momento histórico.

BBK Solidarioa es la adaptación y utilización de herramientas financieras llevadas hasta sus últimas consecuencias, es decir, retrotraídas al origen y nacimiento de las Cajas de Ahorros, para hacer frente a las nuevas realidades de exclusión. BBK Solidarioa es un ejemplo claro de innovación social, puesto que da soluciones a los problemas sociales desde las técnicas de gestión que han resultado exitosas en el mercado financiero, adaptándose a las necesidades especificas de los colectivos que se atienden, vinculando a ahorradores con receptores de crédito, acortando las distancias sociales, haciendo a todos partícipes de un mismo proyecto.

Mejor herramienta aún en época de crisis, en las que hay que hacer un esfuerzo importante de imaginación y de aplicación de la innovación, pues los problemas sociales se multiplican y agrandan.

En esta memoria anual aportamos a la sociedad los datos detallados de lo que hemos logrado hasta el momento. Pero, permítanme que hable también de los desafíos que afrontamos.

Más innovación en la crisis, más inversión, mejor adaptación a períodos de cambio, continuar con el proyecto, impulsarlo, potenciarlo, desarrollarlo, tanto en el lado del crédito -con nuevas implicaciones en capital riesgo social-, como en el lado del ahorro. Estos conceptos resumen los retos de BBK Solidarioa.

Este proyecto es inviable sin las y los ahorradores solidarios. Las personas que han decidido dar un sentido inteligente a su ahorro. Consumidores exigentes que quieren conocer con exactitud la procedencia y el destino de los productos que consumen. En este caso, el destino exacto de los productos financieros que suscriben, bien sean los depósitos bien los fondos solidarios. Personas comprometidas con la cohesión social y la erradicación de la exclusión y la pobreza, dispuestas a perder una pequeña parte de la rentabilidad de su ahorro para favorecer procesos de inserción de otros seres humanos con más dificultades de acceso al empleo, al crédito, y, por tanto, a una vida normalizada.

Esta crisis ha demostrado que estamos en el camino correcto, que hay otra forma de hacer banca, más preocupada por el cómo se hacen las cosas, por los criterios éticos y morales que rigen su actuación, que por el qué y por el cuánto. Más atenta a resolver las necesidades vitales de las personas, especialmente las más débiles, que de generar espirales de acumulación en beneficio de unos pocos, propietarios, gestores y administradores.

Y en ese proceso, BBK Solidarioa quiere continuar siendo su compañero de viaje. Les venimos acompañando en el último siglo y seguiremos acompañándoles en el futuro. A través de la actividad cotidiana de la caja y a través, también, de proyectos como éste de BBK Solidarioa, especialmente dedicado al combate de la pobreza y de la exclusión social.

Quiero, por tanto, agradecer a quienes favorecen el ahorro solidario su vinculación a este proyecto. Quiero expresarles mi admiración por la opción que han tomado de convertir su ahorro en inteligente y solidario al tiempo.

También a las entidades sociales que trabajan día a día con los colectivos que atendemos, sin las que nuestro trabajo sería imposible. Necesitamos un tejido asociativo que nos permita incorporar herramientas financieras inclusivas en los procesos de inserción laboral y social. Gracias por dejarnos tejer alianzas con ustedes.

Mi agradecimiento expreso y caluroso también a las personas que componen el Comité de Ética, que nos aportan su visión, su experiencia y su criterio, indispensables para desempeñar con eficacia nuestra función.

Y cómo no, a todas las personas emprendedoras y a los colectivos que hacen posible, con su actividad, que imaginemos que un mundo mejor, más justo, igualitario y sostenible es posible.

Muchas gracias.

Mario Fernández

Presidente de BBK Solidarioa Fundazioa